El compromiso de la sostenibilidad ambiental, social y de gobernanza del planeta con la gestión de las finanzas personales puede ser alcanzado desde una saludable educación financiera caracterizada, entre otras cosas, por una adecuada planificación de la economía doméstica y por una inversión responsable. De esta forma, integrar las competencias financieras con los conocimientos en materia de sostenibilidad mejorará el bienestar colectivo pretendido en la Agenda 2030.
En este capítulo se realiza un estudio descriptivo de caso de Chipre, en que se realiza un análisis pormenorizado de la situación particular de este país frente al compromiso respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y su vinculación con la educación en finanzas sostenibles. En este trabajo de investigación se presenta la educación en finanzas sostenibles como el espacio, cada vez más amplio, compartido entre la educación financiera y la sostenibilidad.
OSD: An opportunity for education in sustainable finance in Cyprus
E-mail: ester.munoz.cespedes@urjc.es / miguel.cuerdo@urjc.es /raquel.ibar@urjc.es
Resumen
Desde la formulación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible Chipre ha detectado la necesidad de ampliar las dimensiones que se contemplan en la educación, considerando áreas que estaban alejadas de los currículos convencionales. Así, la importancia de integrar el concepto de sustentabilidad como un criterio fundamental de una educación de calidad ha mostrado la necesidad de aumentar la preocupación por elevar los niveles de formación en educación financiera para poder alcanzar modelos de desarrollo sostenible en los diferentes ámbitos de la actividad humana. Una educación financiera para un desarrollo sostenible se antoja, para Chipre, imprescindible para alcanzar las metas definidas por las Naciones Unidas.
Palabras clave: Chipre, Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS, Educación financiera, Finanzas Sostenibles
Abstract
Since the formulation of the Sustainable Development Goals (SDG), Cyprus has detected the need to broaden the dimensions that are contemplated in education, considering areas that were far from conventional curricula. Thus, the importance of integrating the concept of sustainability as a fundamental criterion of quality education has shown the need to increase the concern for raising the levels of financial literacy training in university studies in order to achieve sustainable development models in the different areas of human activity. For Cyprus, financial education for sustainable development is essential to achieve the goals defined by the United Nations.
Keywords: Cyprus, Sustainable Development Goals, SDG, Financial literacy, Sustainable Finance
La sostenibilidad surge como el vector principal para el desarrollo mundial a largo plazo y se asienta en tres pilares fundamentales, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente [1], que proporcionan una valiosa hoja de ruta para articular la formulación de políticas mundiales. Además, la definición clásica ha evolucionado hacia una comprensión más amplia, integradora y ambiciosa de mejora de la vida de todos, sin dejar a nadie atrás (ONU, 2019)8.
La reciente crisis económica y la necesidad de encontrar una solución a su histórica división territorial pueden condicionar la respuesta de Chipre a los desafíos enunciados por la Agenda 2030. Si a ello sumamos una deuda pública elevada y una fuerte dependencia del sector financiero [2], los riesgos para dar prioridad a políticas nacionales con escasa visión globalizadora son significativos. Un ejemplo de ello es la lentitud en la introducción y fomento de fuentes de energías renovables, a pesar de sus altas tasas de emisiones de carbono, que están muy por debajo de las medias de la UE [3]. Sin embargo, estos problemas no impiden que exista una voluntad decidida del gobierno chipriota para aproximarse a las metas definidas en los ODS. El Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia9, del que hablaremos posteriormente, es una herramienta clave para la transición verde y digital efectiva de Chipre.
Los 17 ODS formulados en la Agenda 2030 solo se entienden de una forma integrada, actuado de un modo multisistémico, interconectado e interdependiente [4], en el cual las intervenciones en un área afectarán a los resultados de otras, al considerarse como un todo indivisible [5]. Además, para conseguir alcanzar los desafíos de la Agenda 2030, es necesaria la utilización de indicadores, parámetros y datos sólidos para que los ODS se transformen en una herramienta efectiva de gestión que permita resolver problemas a través del gobierno, de las empresas y de la sociedad [6]. En este contexto, Chipre tiene, gracias a su fuerte carácter multicultural, la oportunidad de crear condiciones y recursos que impulsen el compromiso de la ciudadanía como requisito previo para la adopción de la Agenda 2030.
El paradigma de la sostenibilidad y los ODS se ha convertido, desde 2015, en un eje central en todas las agendas internacionales y en la investigación educativa, con el propósito de alcanzar los principios y desafíos propuestos por la Agenda 2030 [7]. En las últimas décadas, los cambios en la sociedad, que se suceden de forma vertiginosa, ponen en evidencia la importancia de la educación como herramienta indispensable para combatir la emergencia planetaria que han originado [8].
La Agenda 2030 abre con el ambicioso objetivo de «erradicar para todas las personas y para todo el mundo la pobreza extrema». No se pretende apenas mitigarla, sino erradicarla, y se presenta como el principal desafío al que se enfrenta la humanidad. Esto solo será posible combinando este desafío con otro de los ODS que busca «garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos» (ONU 2015)10. Y esto será así porque la educación permite la movilidad socioeconómica ascendente y es clave para salir de la pobreza [9, 10]. Además, la promoción de una educación de calidad contribuye a que las personas lleven una vida más sostenible y fomenta la construcción de sociedades más desarrolladas, lo que a su vez eleva la capacidad para implementar y alcanzar los ODS [11, 12]. Las personas que, a lo largo de su vida, cuenten con mejores herramientas para el aprendizaje tienen empleos en mejores condiciones, disfrutan de una mejor salud, están más involucrados en sus comunidades y practican una ciudadanía más activa [13, 14].
El Marco de Acción de Educación 203011 es la hoja de ruta que proporciona a los gobiernos y a otros actores las orientaciones para transformar los compromisos en actos. Los políticos y académicos coinciden en que el progreso social, ambiental y sustentable requiere de la transformación sistémica de nuestras sociedades, donde la educación se considera como un sujeto imprescindible para impulsar el cambio necesario [15] y donde todos los seres humanos deben ser agentes activos de la transición [16].
La República de Chipre ha presentado avances en muchos de los indicadores de los ODS, aunque sigue ocupando una posición baja entre los países de la UE. Está bien situada con relación a la reducción de la pobreza, pero se queda atrás en educación de calidad. Por tanto, el país debe centrarse en mejorar la calidad de la educación y en favorecer la transición entre la escuela y el mercado laboral para evitar desajustes indeseados. Conscientes de ello, los gobiernos han introducido importantes reformas en el sistema educativo de Chipre durante los últimos años, con el fin de modernizar sus planes de estudio y de favorecer la digitalización de la educación.
Según los resultados de PISA 201812, los porcentajes de estudiantes chipriotas con bajo rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias son 43.7%, 36.9% y 39% respectivamente. Estos resultados están muy por encima de la media europea, situando a Chipre entre los países con los peores resultados. La publicación de estos datos ha provocado inquietud dentro del Gobierno de Chipre, que ha comenzado a realizar mayores esfuerzos para asegurar una educación de calidad.
La necesidad de poner en comunicación la educación y el desarrollo sostenible ha sido clave para la creación del concepto Educación Desarrollo Sostenible, que se antoja primordial para la consecución de todos los ODS [16].
La EDS requiere la inclusión sistemática de cuestiones y conceptos cruciales para el desarrollo sostenible en todas las formas y niveles de enseñanza y aprendizaje. Por ello debe entenderse como parte integral de una educación de calidad y de todas las instituciones educativas, promoviendo el desarrollo de competencias de sostenibilidad desde la educación preescolar hasta la educación superior y tanto en la educación formal como en la no formal [17].
El objetivo fundamental de la EDS es desarrollar competencias que permitan a las personas de todas las edades reflexionar sobre sus propias acciones, teniendo en consideración sus impactos sociales, culturales, económicos y ambientales actuales y futuros [18]. En este sentido, se hace cada vez más necesario explorar y reflexionar sobre las habilidades, valores y atributos que los alumnos necesitarán en el futuro, en relación con la sostenibilidad y el bienestar [19].
La mayor parte de la investigación existente ha analizado los resultados de aprendizaje y las competencias que los programas educativos deben desarrollar para que los estudiantes se conviertan en agentes de cambio hacia la sostenibilidad [20, 21]. En muchos de ellos se identifican algunas limitaciones, como la inexistencia de marcos comunes de competencias de sostenibilidad, que se deben abordar para crear una enseñanza y un aprendizaje innovador y proporcionar un enfoque institucional transformador [20] . Por ello es necesario definir competencias de sostenibilidad que originen desarrollos e innovaciones curriculares que generen cambios de comportamientos individuales que motiven la acción colectiva necesaria para lograr un futuro sostenible.
El carácter interdisciplinar e integral de la EDS, en el cual todas las disciplinas pueden responder y contribuir para su desarrollo sin necesidad de apropiarse de ella [16], debe aprovecharse para establecer iniciativas conjuntas entre los agentes de la EDS y aquellos que trabajan en la consecución de otros ODS. Además, resulta necesario que la EDS reciba aportaciones de agentes públicos, privados y sociales para que el aprendizaje se realice a largo plazo y sea una parte integrante de una educación de calidad [22].
En el caso que nos ocupa, a pesar de que Chipre no es un país con una larga tradición en la EDS, considera, sin embargo, que la promoción de la EDS a nivel nacional es un eje central para promover una educación de calidad. [23]. Una investigación reciente [24] concluye que el estudio del desarrollo de las políticas de la EDS en entornos nacionales concretos, al margen de Europa Occidental y América del Norte, puede reforzar las sinergias entre las políticas de diferentes ámbitos que pueden reforzar el logro de los ODS. Otro estudio realizado en Chipre determina que la EDS, su conexión con la vida real y su integración específica en las políticas educativas y en los currículos escolares, pueden ayudar a mejorar la educación de calidad de una manera significativa [25].
Un análisis detallado de los ODS concluye que muchos de ellos están vinculados con la economía en general y con las finanzas en particular, así como con la educación. El Banco Mundial señala en su informe de 201413 que la inclusión financiera propicia siete de los 17 ODS y por ello promover la educación financiera es determinante para reducir la pobreza e impulsar la prosperidad de las sociedades.
La educación financiera es la combinación de conciencia, conocimiento, habilidades, actitud y comportamiento que ayuda a las personas a tomar decisiones financieras informadas que garanticen su bienestar económico presente y futuro [26].
Los productos financieros son cada vez más numerosos y el mercado financiero presenta características cada vez más complejas, por lo que es fundamental elevar los niveles de educación financiera. Los datos revelan que el continente europeo presenta bajas tasas de ahorro y de planificación de cara a la jubilación, especialmente en los países del Este, y las personas mayores carecen de las competencias financieras necesarias para enfrentar los desafíos económicos de la jubilación [27]. Ante este escenario, los individuos tienen una mayor responsabilidad en sus finanzas que en épocas anteriores y, de hecho, «las generaciones más jóvenes tendrán que enfrentarse, a un riesgo financiero en su etapa adulta mayor de la que soportaron sus padres.» (PISA 2012)14
Los beneficios obtenidos por las competencias financieras se obtienen a nivel individual y social. Las recientes crisis financieras han puesto de manifiesto la necesidad de fomentar la educación financiera [28-30], por lo que es fundamental promoverla e incentivarla para que la toma de decisiones financieras de las personas sea informada y garantice una mayor movilidad social y una disminución de la desigualdad existente, metas que garantizarán un futuro mejor para todos y que están presentes en la Agenda 2030.
En relación con Chipre, es de vital importancia que los responsables políticos del país analicen los niveles de conocimiento financiero, dadas las recientes crisis financieras sufridas por su economía. Cabe recordar que Chipre sufrió una importante crisis finisecular en sus mercados de capitales y padeció, como tantos otros, los efectos de una crisis financiera mundial de 2008, que se exacerbó con una importante crisis de su sistema bancario entre los años 2012 y 2014 [31]. Además, la investigación científica manifiesta el conocimiento insuficiente de los chipriotas en relación con los conceptos financieros básicos [27, 32].
Las tasas de educación financiera varían mucho en la Unión Europea. La comprensión de los conceptos financieros es más alta en el norte que en el sur de Europa. Además, estas tasas también son bajas entre los países que se unieron más tarde a la UE. En Bulgaria y en la República de Chipre apenas el 35 % de los adultos tienen conocimientos financieros significativos [27]. No es menos preocupante la situación de los jóvenes chipriotas, como revela un estudio realizado entre 881 estudiantes universitarios [33] que examina la educación financiera, la aptitud y el comportamiento financiero. Para ello analiza la comprensión de conceptos básicos, como son la tasa de interés, la inflación, el riesgo y la diversificación y concluye que solo el 6.24% de los estudiantes respondieron todas las preguntas correctamente, y solo el 36.9% tiene un buen nivel de competencia financiera, lo que deja en evidencia los bajos niveles de alfabetización financiera incluso entre estudiantes universitarios.
En este contexto, el Banco Central de Chipre ha asumido un papel de liderazgo y coordinación en la promoción de la educación financiera en el país. Siguiendo las recomendaciones oficiales del Comité de Asuntos de Educación y Cultura y el Parlamento Chipriota, se ha creado en Chipre un “Comité Ad Hoc para la Formulación de una Estrategia Nacional de promoción de la Alfabetización Financiera y la Educación Financiera” en el que participan el propio Banco Central de Chipre, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Educación, Cultura, Deporte y Juventud, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, así como la Universidad de Chipre y la Universidad Politécnica de Chipre. La idea es formular una estrategia nacional de educación financiera con un enfoque holístico, de carácter oficial y asumido por el Estado chipriota. A día de hoy y como primer paso para avanzar en esa estrategia nacional, el Banco Central de Chipre ha realizado un trabajo de investigación 15, basado en una encuesta nacional y presentado a mediados del año 2021, en el que se pone de manifiesto la situación actual de la educación financiera en Chipre.
Así, se confirman los resultados que para los jóvenes habían señalado Andreou y Philip (2018) [33]. El Banco Central de Chipre subraya que estos jóvenes se sitúan en un valor de educación financiera de 4,4, sobre un máximo de 7; cuando el grupo de edad chipriota de 40-49 años consigue un resultado de 5,3. También es verdad que en la encuesta se señala que solamente el 20% de los jóvenes entre 18 y 29 años participan de las decisiones financieras en el seno de sus familias, teniendo en cuenta que, en esa franja de edad, 3 de cada 4 jóvenes viven con sus padres. Por otra parte, la evidencia econométrica pone de manifiesto, además, que, en estos jóvenes, es 3,2 veces menos probable conseguir una mínima puntuación de 5 si se compara con el grupo de edad de 40-49. La relevancia de la comparación radica en que se asume que son los jóvenes los que “tomando decisiones financieras en edades tempranas pueden tener mayores efectos a largo plazo”, tanto en su renta como en su riqueza.
El propio Banco Central, entre sus comentarios, señala lo “decepcionante” que resultan algunas respuestas para el conjunto de la población chipriota. Por ejemplo, el desconocimiento que tiene la población de Chipre acerca del concepto y bondades de la diversificación de carteras, a pesar de haber sufrido en los últimos veinticinco años importantes crisis bursátiles (1998-99) y crisis bancarias (2012-14). De hecho, solamente el 47,8% de los chipriotas sabe cuál es el límite asegurado por sus depósitos en cuentas bancarias en caso de quiebre.
También resulta llamativo que hasta 4 de cada 10 chipriotas no realice una previsión de sus gastos. Entre asalariados y autónomos, activos en el mercado de trabajo, hay más educación financiera que entre aquellos no son parte de la fuerza de trabajo activa en Chipre. De igual forma, la encuesta destaca un grave problema de género, puesto que las mujeres tienen menos conocimientos financieros que los hombres y esta diferencia se agudiza cuando las mujeres tienen más de 50 años.
Ante estas circunstancias, es absolutamente necesario para Chipre crear programas educativos y de formación, relacionados con los múltiples factores económico-financieros, destinados tanto a personas jóvenes como mayores. De esta forma, los consumidores serán más competentes financieramente y serán capaces de tomar decisiones económicas y financieras informadas. Reducirán el riesgo financiero, por sobreendeudamiento o ahorro insuficiente, mejorarán las oportunidades derivadas de la inversión y podrán participar de forma activa en el desarrollo económico del país [34].
Como vemos, la educación financiera está estrechamente vinculada con el crecimiento sostenible de la economía. Durante mucho tiempo no se ha prestado la suficiente atención al impacto que la educación financiera puede tener en la sostenibilidad, y en mostrar la necesidad de que las personas deben tener comportamientos sostenibles para así garantizar el desarrollo sostenible de la sociedad [35].
Para evaluar el interés científico que existe en el estudio de la educación financiera y las finanzas sostenibles en Chipre se realiza una búsqueda avanzada de documentos indexados en la base de datos Scopus con el criterio de búsqueda (TITLE-ABS-KEY ((“Financial literacy” AND cypr*) OR (educat* AND sustainab* AND financ* AND cypr*))). De la consulta solo se extraen 6 documentos lo que confirma la escasez de producción científica en esta temática. El análisis de contenido realizado sobre estos 6 artículos permite identificar que uno de ellos, pertenece exclusivamente al área de conocimiento de medicina, por lo que no es significativo para el objeto de este estudio y se prescinde de él para el análisis. En la Tabla 1 se enumeran los cinco documentos extraídos a partir de la búsqueda realizada en Scopus.
Tabla 1: Revisión bibliográfica
Autores |
Título |
Año |
Revista |
Área |
Andreou P.C., Anyfantaki S. |
Financial literacy and its influence on internet banking behavior |
European Management Journal |
Business, Management and Accounting |
|
Škrinjarí T. |
Empirical assessment of the circular economy of selected European countries |
2020 |
Journal of Cleaner Production |
Business, Management and Accounting* |
Kalmaz D.B., Giritli N. |
Re-examining the impact of financial development on the economic growth of North Cyprus through the moderating role of the education sector |
2020 |
Journal of Public Affairs |
Social Sciences |
Bougiatioti F., Michael A. |
The architectural integration of active solar systems. Building applications in the Eastern Mediterranean region |
2015 |
Renewable and Sustainable Energy Reviews |
Renewable And Sustainable Energy Reviews |
Papasolomou I., Demetriou M. |
Cause Related Marketing in financial service organisations in Cyprus |
2006 |
Social Responsibility Journal |
Social Responsibility Journal |
* Otras áreas: EnergyShow preview; EngineeringShow preview; Environmental Science
Fuente: Elaboración propia a partir de la base de datos SCOPUS
Como se ha mencionado anteriormente, tanto el estudio de la educación financiera como del desarrollo sostenible se integra de varias disciplinas científicas que adoptan relaciones de colaboración con objetivos comunes. Por ello, a continuación, se analizan las palabras clave de los documentos encontrados y se realiza una clasificación temática en cinco bloques (Figura. 1). Se observa que los estudios realizados en Chipre sobre la educación financiera tienen en cuenta la educación digital y establecen diferencias entre la población urbana y la rural (Traditional Settlements).Además, se identifican otros tres grupos de términos que enmarcan el tema de investigación de estos trabajos. El campo de las finanzas se estudia desde varias perspectivas, sin olvidar su carácter más innovador o su interés para las personas. El grupo que reúne las palabras relacionadas con la investigación identifica la metodología utilizada en las investigaciones como la teoría de la decisión multicriterio o el análisis correlacional. Finalmente, se ha encontrado un grupo de conceptos relacionados con el desarrollo sostenible desde diferentes puntos de vista.
Figura 1: Grupos temáticos de las palabras clave
*Multiple-criteria decision-making
Fuente: Elaboración propia a partir de la base de datos SCOPUS
Las finanzas sostenibles conllevan que en el proceso de toma de decisiones se tengan en consideración los factores medioambientales, sociales y de buen gobierno. Este tipo finanzas posibilitan la formulación y el diseño de diferentes productos financieros que, por un lado, fomentan el desarrollo sostenible y que, por otro, tratan de equilibrar sostenibilidad y rentabilidad. Por todo ello, las finanzas sostenibles se han convertido en una herramienta imprescindible para promover la transformación necesaria del sistema financiero mundial de cara a la Agenda 2030. Para conseguirlo, es necesaria la actuación conjunta del sector público y el sector privado, así como ser conscientes de la responsabilidad individual y colectiva de los ciudadanos.
En este contexto, y dada la creciente necesidad de adaptar los marcos regulatorios a estas nuevas exigencias en materia de sostenibilidad, la Comisión Europea presentó, en julio de 2021, una «Nueva estrategia para las finanzas sostenibles»16, que introduce nuevas iniciativas para afrontar el cambio climático y propone algunos desafíos como la formulación de disposiciones dirigidas a facilitar el acceso de financiación hacia la transición energética, a incentivar la inversión en productos sostenibles y a promover la inclusión de las pymes en la transición hacia una economía sostenible.
El espacio compartido entre la educación financiera y la sostenibilidad es cada vez más amplio. Si el propósito de la primera es proporcionar herramientas a la sociedad para mejorar las competencias económicas y financieras, la transformación del sistema financiero para su adaptación a los estándares de sostenibilidad comprometerá imprescindiblemente la incorporación de contenidos específicos, con carácter transversal, en los programas de educación financiera.
Como hemos visto anteriormente, el nivel de competencias financieras es poco elevado en Europa en general, y en Chipre en particular. Por ello cabe preguntarse si con escasos conocimientos económicos y financieros es posible realizar acciones financieras informadas de inversión y consumo sostenibles. Y aquí la educación en finanzas sostenibles juega un papel de vital importancia, sobre todo para las generaciones más jóvenes que van a tener que tomar el relevo de los objetivos de la Agenda 2030. Por ello la UE debe apoyar el desarrollo de acciones de alfabetización financiera y la sostenibilidad a largo plazo, con la intención de elevar el conocimiento sobre finanzas sostenibles tanto en los profesionales de las finanzas como en los ciudadanos en general. La OCDE publicó en 2020 un documento sobre finanzas sostenibles17 donde considera que se debe examinar el estado actual de las estrategias de educación financiera de los países de la UE, para que posteriormente los gobiernos nacionales puedan recomendar la introducción de planes de estudios de alfabetización financiera en los sistemas educativos, para promover las competencias en finanzas sostenibles. Asimismo, van a ser necesarios nuevos agentes económicos para prestar servicios innovadores capaces de responder a las nuevas necesidades financieras. Resulta esencial que los actuales y futuros profesionales cuenten con la formación adecuada en finanzas sostenibles, materia que desempeñará un papel protagonista en la empleabilidad y en el marco económico de los próximos años.
Chipre destinará, durante los próximos cinco años, más de 1000 millones de euros para llevar a cabo su transición hacia una economía verde. En concreto, el Plan de Recuperación y Resiliencia chipriota18, que recoge el conjunto de las inversiones y reformas a las que estima designar recursos, dedica su segundo pilar a dicha transición verde y, en concreto, a acciones relacionadas con el clima y el medio ambiente. Algunos ejemplos son la terminación del aislamiento energético de la isla, la liberalización del mercado de la energía, la mejora del rendimiento energético y las fuentes de energía renovales o la gestión del agua y de los residuos. Cabe destacar también el tercer pilar, referente al refuerzo de la resiliencia y la competitividad de la economía, que igualmente contribuye para alcanzar una economía más limpia y coherente con los objetivos de una economía circular.
Chipre, junto con otros países del sur de Europa, posee un tejido productivo muy orientado al turismo. Esto ayuda a explicar que los ciudadanos de Chipre, Francia o Grecia consideren que el cambio climático es un problema muy serio en su país en porcentajes que ascienden, en todos ellos, al 82%, llegando al 90% en el caso de España [36]. El fuerte crecimiento de la actividad turística en la República de Chipre en las últimas décadas ha originado desafíos climáticos que hacen imprescindible un diálogo amplio entre las partes interesadas para garantizar que el desarrollo futuro sea sostenible [37].
En conclusión, Chipre se enfrenta a un enorme desafío y ante una gran oportunidad para conciliar sus políticas nacionales e internacionales con una visión global sobre el desarrollo sostenible. De la misma forma de lo que ocurre en la mayor parte de los países, es necesario movilizar todos los sectores productivos y sociales para reforzar su compromiso con los ODS que contiene la Agenda 2030. Solo así será posible construir una sociedad más sostenible que quede como legado a las generaciones futuras. Para tal fin, se deben articular estrategias y marcos normativos institucionales y nacionales relacionados con la EDS y con la educación financiera que permitan alcanzar los desafíos expresados en los ODS, porque la lucha contra el cambio climático, la erradicación de la pobreza y de las desigualdades sociales nos compete y afecta a todos.
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9 Plan de Recuperación y Resiliencia chipriota https://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-10679-2021-INIT/es/pdf
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14 Informe PISA 2012 https://www.oecd.org/pisa/pisaproducts/46962580.pdf
15 Banco Central de Chipre: “Αποτελέσματα δειγματοληπτικής έρευνας για τον χρηματοοικονομικό αλφαβητισμό στην Κύπρο” (“Resultados del muestreo encuesta para los financieros alfabetización en Chipre”). Estudio dirigido por el Dr. George Kyriakou, director del Departamento de Análisis Económico e Investigación del Banco Central de Chipre.
16 Nueva estrategia europea para las finanzas sostenibles(2021)
https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX:52021DC0390
17 Documento de respuesta OCDE (2020)
https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/other/ecb.eurosystemreplyeuropeancommissionpubliconsultations_20200608~cf01a984aa.en.pdf
18 Plan de Recuperación y Resiliencia chipriota https://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-10679-2021-INIT/es/pdf